11 de diciembre de 2012
10 de diciembre de 2012
Ama. Perdona. Cicatriza. Olvida.
La primera vez que te rompen el corazón piensas que es la más dolorosa de todas... Pero no es así. Las que vienen detrás son más duras porque siempre nos solemos decir ese 'nunca más' y sin saber cómo ni por qué te encuentras otra vez con el corazón en un puño, sangrante, asustado como un niño al que bañan por primera vez. Y te pide tregua, te dice que ya está bien, que no puede soportar una puñalada más... Es entonces cuando se te ocurre volverlo piedra, sin saber que cuando una piedra se rompe lo hace en mil pedazos. Una puñalada cicatriza y puedes seguir viviendo, es una marca que está ahí pero no duele. Y una piedra... Bueno, una piedra está muerta incluso antes de romperse.
El blanco de los vestidos de novia.
Casi puedo afirmar que ver vestidos de novia nos vuelve vulnerables. Esos corpiños brillantes, esas faldas de fantasía, esas colas interminables... Y ese color blanco que parece querer gritarle al mundo que la inocencia existe al menos un día en la vida de toda mujer. Ja... Inocencia... La inocencia se pierde dos veces en la vida; la primera vez te rompen el himen y la segunda te rompen el corazón... Y esta perdida es la más dolorosa puesto que tarda años en dejar de doler y encima nunca se olvida.
Supongo y espero que al ponerte un traje de novia algo en el Universo se active e impida que el pasado sea el protagonista. Espero que en mi cabeza solo aparezca la persona que va esperarme en altar, y en casa, para el resto de mis días, y no aquellos capullos que llevaron a mi corazón a un callejón oscuro para darle una paliza.
9 de diciembre de 2012
Escribiendole al desamor.
Si hay algo que une a las personas es el dolor. Es la perdida. La sensación de que quien llora te entiende. Y no es verdad. Nunca se crearán dos sentimientos iguales, nadie llorará como tu aunque las lágrimas parezcan gemelas. Dicen que el dolor de un corazón mutilado es idéntico en todas las personas los primeros cinco minutos, como los recién nacidos, pero con el paso de las semanas ese dolor va haciendose único y te separa de la gente... Porque sientes que nadie te entiende, porque te duele cada uno de los pedazos en los que estalló tu 'para siempre' y no eres capaz de describir el escozor que notas en el alma, el vacío que te llena el pecho cuando el eco te devuelve el cruel adiós que tus oídos intentaron no escuchar.
A todos nos han roto el corazón alguna vez... El truco es perdonar, cicatrizar y dejar que un nuevo amor retire las vendas. No te quedes lamentándote, porque así solo pasará una cosa: el tiempo; y tu corazón puede volver a sanar, pero el reloj no corre hacia atrás.
4 de diciembre de 2012
Y este no poder me mata.
Quisiera poder olvidarme de ti todos los putos días de mi vida.
Quisiera poder ser capaz de sentir por alguien más, por alguien que no seas tú.
Quisiera poder avanzar, dejarte atrás.
Quisiera poder pensar en la decepción tan absoluta que inundó mi vida cuando fuiste capaz de olvidarte tan rápido de todo lo que me pasaba.
Y... quisiera poder herirte, solo una décima parte de lo herida que me dejaste tú.
27 de noviembre de 2012
La fuerza de la Vida.
14 de noviembre de 2012
Cuando de un 'nosotros' ya no quedan ni mis ganas.
Y de todo eso aprendí que no se puede querer tan fuerte, no se puede quemar tanta vida del tirón porque luego los días normales te parecen poco, se te hacen largos o se te hacen cortos pero los sientes inútiles. Pierdes el sentido por todo, nada te llama la atención y cada detalle insignificante que te encuentras a lo largo de la semana puede hacerte recordar aquel incendio de amor con la fuerza de cien mil cañones.
No es práctico que las relaciones que se acaban no puedan cerrarse en cajas, guardando ahí tanto el amor como el dolor. Guardar los recuerdos para que no les busques por la noche, para no atraer el insomnio a los pies de la cama. Guardar los días felices para no compararlos con tus días de mierda... Borrón y cuenta nueva. Amnesia. Que se te olviden los lugares que mirásteis a la vez, las fechas, las películas que visteis juntos, las canciones que os dedicásteis. Los viajes, las noches compartiendo almohada, las confidencias, los te quieros que nunca escucharon respuesta. Guardarlo todo para que no estorbe. Borrarlo todo para que no duela,

13 de noviembre de 2012
Dejaré crecer tanto la hierba que no volverás a tumbarte en ella.
Empezó a morir cuando decidió no concederle otra oportunidad al amor. Y ahí sigue, escuchando canciones de desamor, amargandose la vida con limones y chupitos de gasolina, quemándo la esperanza, desangrando la ilusión...

7 de noviembre de 2012
Distancia de frenado.
La historia de la distancia de frenado:
Yo estaba sentada en su cama, y él trasteaba en el ordenador buscando test. Yo me leía por tercera vez la misma página del libro amarillo porque no podía dejar de mirarle y sonreirle. Empezó a hacerme preguntas. Yo no tenía ni idea y fallaba, pero él tampoco es que las acertara todas. Llegamos a la pregunta seis y decía algo así como que si la distancia de frenado aumentaba o disminuía si el turismo iba cargado... No lo entendí. Me cogió de la mano, tenía ya esa cara de 'nerviosismo' que se le ponía cuando intentaba explicarme algo que para él era sencillo y que yo no pillaba ni por accidente... En el pasillo, me dio un empujón para que 'corriera' y debía pararme cuando él dijera YA. Y eso hice. Luego, montándole a caballito hicimos lo mismo. Y me dijo: ¿Lo has visto?. Y volvió a explicármelo.
Son estas 'tonterías' las que me sacan una sonrisa de vez en cuando. Hay que quedarse con lo bueno, siempre, porque si no nunca más encontrareis el valor de sonreír.
Mi Romeo, mi Don Juan, mi amante de Teruel, mi Marco Antonio...
6 de noviembre de 2012
Nuestros finales.
A veces pienso que los finales serían más fáciles si lo supiéramos de antemano. Como cuando te cuentan una película, o el argumento de un libro... el sock no es tan tremendo. Ni tan duro. Y el duelo no dura tanto. Claro, que, por ejemplo, si yo hubiese sabido dónde estaba nuestro final habría hecho desaparecer todos los calendarios de este mundo para que ese día nunca llegara. Habría retrocedido cada domingo al anterior domingo para alargar nuestras semanas, nuestros meses, nuestros años... Se que suena a locura y que soy solo yo la que hubiera pedido más horas contigo, pero cuando conoces el amor tan de cerca luego es imposible volverlo a encontrar en otra piel.
Encontraré reemplazo, porque el ser humano es así, necesita llenar los huecos que se van quedando vacíos; pero yo se que siempre le voy a dejar espacio a tu nombre, por lo que hemos sido y por lo que he aprendido.


