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7 de septiembre de 2011

Salir corriendo

Contar los días para poder irme de casa se me va a hacer demasiado largo, asique tengo que conformarme con esperar ansiosa los fines de semana, los puentes, las vacaciones... Cualquier excusa que me permita salir por esa puerta sin dar explicaciones, volver y meterme en la cama; sin ver a nadie, sin hablar...


Fiestera me llaman muchos, sin saber que lo que busco es una salida; una salida al campo, a la ciudad, a las discotecas... cualquier sitio, pero que no estén ellos... Sobretodo que no estén ellos; porque se me rompe en cuerpo cada vez que tengo que pasar más de tres días los cuatro juntos, intentando aparentar normalidad y consiguiendo solo parecer una puta caricatura de lo que deberíamos ser. 
Por desgracia, el 'dónde' nacer te viene impuesto y es lo único que no puedes cambiar.
Intento de mil maneras amoldarme a esta locura que ha llenado la casa, a este torbellino de no se que que arrasa por donde pasa; pero me desespero, porque no puedo evitarlo.
Además, mi padre me ha dedicado una frase muy alentadora: ''normal que no te quiera nadie''. Gracias, una vez más, por tu tacto y tu buena fé. Pensareis que estábamos discutiendo; pues no. Según le ha venido a la cabeza lo ha soltado. Pero también me estoy acostumbrando a eso....


No es cierto que nadie pueda quererme, cada uno me quiere a su manera, de forma distinta porque nadie es igual... pero que te digan durante todo un año que nadie te quiere, que te dejas utilizar, que vas a acabar sola... Duele. Y lo peor de todo es que te lo empiezas a creer y a pensar que tienen razón, que naciste para estar sola y para curarte las heridas tú sola.


Pues que así sea. Aprovecharé el apoyo que me encuentre por el camino y devolveré lo que reciba multiplicado por diez, si es que soy capaz de sentir algo... porque la verdad es que me lo están poniendo muy dificil.


29 de junio de 2011

No somos nada

Saber de antemano que pase lo que pase no va a salir bien, es una puta mierda.




No me da miedo que te vayas. Me da miedo que no vuelvas, que definitivamente cruces la delgada línea que separa el mundo real del no real. Me da miedo que ‘encerrarte’ en ese sitio no vaya a cambiar las cosas, que sigas manteniéndote al margen de la vida, como si estuvieras ya cansada de vivirla. Me da miedo que te venzan las ganas de irte. Y sobretodo, me da miedo tener que seguir sin ti. Levantarme y no verte... aunque egoístamente, a veces he pensado que sería lo mejor, que yo podría seguir y dejarte al margen, seguramente no pueda, y te eche de menos, aunque sea verte en el sofá...
Aún no ha pasado, y deseo con todas mis fuerzas que esta oportunidad que te han dado sirva de algo, pero no puedo evitar pensar que puede que dentro de un par de días tengas que hacer la maleta y yo me tenga que quedar tras una puerta de cristal mientras te llevan de la mano a un lugar que no conoces, a un lugar que no deberías ni conocer.

A veces me pregunto si toda mi vida va a ser así. Me pregunto si todo va a ser malo, si mis momentos de felicidad se van a ver siempre tan de cuando en cuando. Ahora solo puedo imaginar como sería un día en el que te sintieras bien completamente.. sin que te duela el cuerpo, sin que te duela el alma, sin que te duela la cabeza, sin que te duela el corazón... Sinceramente, creo que es una sensación tan absoluta que nadie ha tenido el placer de sentir... Estúpidamente y sin saber por qué esto me consuela.


6 de mayo de 2011

''Dices que llevas un tiempo dandole vueltas y no encuentras motivos para continuar... la cuestión es que...¿te vas?''


Lo siento, pero tiro la toalla...
Puedo nadar contra la corriente, pero no hacer que cambie de dirección. Puedo remontar el rio, pero no hacer que el sentido de sus aguas sea distinto... Puedo hacer algo para intentar cambiar las cosas, sin embargo ya no quiero que esto cambie.
Ha salido el tren, se ha cansado de esperar a que alguien le tomara en esa estación fría y se ha ido sin pasajeros y sin un destino marcado en el mapa. Yo quiero ser esa máquina a vapor que se va sin rumbo fijo y sin mirar atrás, sin importar lo que se queda y sin pensar en lo que hubiese pasado si hubiera esperado un poco más...
Yo... yo no puedo o no quiero esperar más; porque al final voy a pasarme la vida esperando sola en un andén, esperando a que tú decidas que es el momento de seguir. ¿Y si ese milágro nunca llega? ¿Y si ya no hay nada que hacer por tí, mamá?...