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4 de septiembre de 2011

sssno aL amor


Algunos creen que la tristeza del momento es directamente proporcional a la felicidad del pasado.
Quizá intentar convencerme de que no era tan suprema esa alegría me ayude un poco más a dar otro paso hacia delante, y en estos días ya he dado unos cuantos.

Me he alejado del ayer sin querer queriendo, con una voluntad de hierro que ni siquiera hace una semana sabía que existía.... Pero como he ido diciendo hasta el día de hoy, estas sombras no iban a ser eternas y al encender la luz he descubierto que los fantasmas no existían, que los reflejos del pasado son solo eso: pasado. Tengo que aprender a vivir sin ellos, porque si no cada día que pase recordando va a hacer que muera una pequeñita parte de mi, y es un precio demasiado alto para tan poca satisfacción.

Leyendo mi diario de días atrás, he descubierto que verdaderamente me rompieron el corazón, en mil pedazos, pero sin embargo dentro de mi empieza a brotar la esperanza de volver a juntarlo.
Nadie merece pagar los platos rotos de nadie... Aunque sea inevitable ser más dura ahora que antes, aunque vaya a costarme lágrimas de sangre volver a entregarlo.. si es que algún día puedo hacerlo, porque siento impulsos de enterrarlo bajo cemento para siempre.

Mi estúpido yo está convencido de que voy a regalarlo al primer ser humano que le haga una caricia e intente pegarlo. .. No estoy tan segura.
Si el corazón es como los gatos... a mi me han quitado ya seis vidas, asique tengo que aprovechar bien la última y no dejar que venga cualquier gilipollas y me la arrebate mientras yo le miro con cara de estúpida y le dedico un te quiero con mi último aliento. Y lo dejaré morir masoquista; como siempre he sido.




25 de agosto de 2011

Queridisima yo:


Cuando su recuerdo llame a la puerta: chupito de vodka. Y llegará el día en el que no te importe. Si suena el timbre estarás inmunizada y podrás reírte de todas las noches que pasaste agazapada, huyendo del ayer feliz que te hizo tanto daño.
Cuando su recuerdo llame a la puerta haz que no estás en casa. Observa por la mirilla pero ni siquiera pongas la mano en el pomo de la puerta. Observa, observa como se desespera, y trás un par de timbrazos se larga... Tu apretarás fuerte los dientes y le dejarás ir. Quizá las fuerzas flaqueen, quizá incluso abras la puerta... pero él ya no estará, y eso va a hacerte mucho bien.

Cuando su recuerdo llame a la puerta hazte la dormida. Duermete agarrada fuerte a un cojín, y cierra los ojos muy fuerte, para que no se escape ni una lágrima más, que no estámos ahora para derrochar. No le dediques ni un solo segundo de tu tiempo, porque va a ser tiempo perdido, y la vida es corta, demasiado.. y no debes permitirte el lujo de llorar por el ocaso del sol, porque si no.. ¿como cojones pretendes ver las estrellas?

Borrale.
No hagas que nunca existió... pero olvida todo lo bueno que te dió y concentrate en procurarte algo mejor todavía.
Hagámonos felices, y empecemos cambiando el tema del blog...
Adiós desamor.
Hola a todo lo que me queda por vivir.
Si estaba escrito así, ¿quién soy yo para esquivarlo?




Si el sol entra en una mano...
TU ENTRAS EN CUALQUIER MALETA DEL TRASTERO

6 de junio de 2011

YA NO PUEDO MÁS




No puedo seguir así. Me estoy cansando de levantarme por las mañanas, de ver las mismas caras de asco, de mirar a mi alrededor y ver que todo lo que tengo me gustaría cambiarlo. Siento la necesidad de echar a volar lejos de aqui cada vez que abro la ventana. Cambiar el edificio de enfrente, cambiar el paisaje, combiar la compañia... Cambiar, cambiar, ¡cambiar!
Ahora mismo me encantaría que el mundo dejara de existir, quedarme a solas con mi YO estúpido y decirle que nada por lo que estamos llorando merece la pena.


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Estúpido yo:
No se porqué de repente este bajón. Esta mañana estábamos bien, nos habíamos preparado el exámen y estábamos seguros de que íbamos a aprobar. Hemos ido a clase, nos hemos reído escuchando nuestro programa de radio y hemos repasado con Víctor para estar aún más preparados. En el recreo el Nestea de melocotón blanco estaba rico y fresquito, el making está acabado y chachiestupéndico; encima ¡hemos aprobado el exámen!...
No entiendo este ataque de llanto. Ni la agresividad. ¿Sabes que me he mordido el labio tan fuerte que ha estado sangrando un rato?... No entiendo el ataque de ansiedad que nos ha dado, ni que hayamos vuelto a caer en la trampa de los dedos en la tráquea. Ya se que al entrar en casa todo se viene abajo, pero no podemos vivir en la calle, en algún momento del día tenemos que llegar. Se que hoy no es tu día, que estas cansado, que estamos cansados. Semana de exámenes, y aún nos queda una. El fin de semana ha sido movidito, y encima ha llovido... Lo que más me preocupa es esa sensación de soledad que me está quemando el cuerpo. ¿La sientes también?, es como si necesitara pedir a gritos que alguien me mime y no tuviera el valor suficiente de abrir la boca por miedo a que nadie me oiga.
Querido estúpido yo, se lo mucho que te duele echar de menos, pero vamos a tener que hacer algo, porque yo no puedo estar las 24 horas del día con esta angustia en el pecho, necesito sentirme bien, aunque sea por unas horas. Te prometo que de aquí a una semana van a cambiar las cosas. Nos vamos a centrar en nosotros y nos vamos a cuidar.. Al resto del mundo que le den.



Que nunca se nos olvide sonreir, es sencillo, tú solo recuerda: dos puntos, cierro paréntesis :)